La gasa parafinada se utiliza como capa primaria de contacto en la herida y la parafina reduce la adherencia del apósito a la superficie de una herida en el proceso de granulación.
La gasa parafinada puede utilizarse para el tratamiento de quemaduras, úlceras, injertos de piel y una variedad de lesiones.
El apósito debe cambiarse regularmente de acuerdo con las indicaciones del profesional.
Almacenar en un ambiente limpio y bien ventilado con HR inferior a 80% y sin gas corrosivo.
Contradicciones:
No utilizar en seco o en heridas cubiertas con tejido necrótico negro duro.
Precauciones:
No utilizar si el envase se encuentra dañado.
No utilizar luego de la fecha de caducidad.
No use la gasa parafinada si el empaque está sucio, dañado o abierto.
Modo de uso:
Abra la bolsa sellada y retire las láminas protectoras del plástico del apósito de gasa parafinada.
Coloque la gasa suavemente sobre la herida y cúbrala con un apósito absorbente.
Para fijarla correctamente, utilice un apósito o venda